Protección auditiva

Protección auditiva

Protección auditiva

Siempre nos preocupamos de utilizar medidas de protección en el tema de la uniformidad dentro del ámbito laboral utensilios y accesorios a fin de proteger diferentes partes del cuerpo que divisamos claramente. Nos referimos a partes tales como pies, manos, piernas, brazos, etc. En cambio, otras partes quizás que no se exteriorizan de manera más vistosa las tenemos algo olvidadas. En este aspecto destacamos la zona auditiva. Esta zona queda claramente protegida mediante las orejeras y tapones auditivos.

Posiblemente lesiones de carácter física se manifiestan de manera fehaciente y, normalmente, son curables. No pasa lo mismo con las patologías auditivas. Estas en muchas ocasiones se producen poco a poco y donde su curación son irreversibles. Es por ello que queremos darle la importancia que se merece.

Hemos de recordar que la escala de decibelios (db) en la que se mide el sonido va de 0 a 140 db, donde el extremo inferior de la escala representa el umbral agudo del oído humano. Para tener idea real, se dice que el oído humano puede estar expuesto durante 8 horas de la jornada laboral a 90db. Es por ello que para poner remedio posibles patologías disponemos de diferentes utensilios.

Las orejeras

Su finalidad es amortiguar el ruido exterior producidos en el ámbito laboral. Se sitúa en el oído externo cubriendo la oreja. Sirve para amortiguar sonidos de máximo 40db. Es por ello que se utilizan para determinados ruidos.

 

Los tapones

Fabricados en materiales tales como silicona, vinilo, elastómeros, lana de vidrío hiliada y espumas de celda curada.

Quedan situadas en el canal auditivo externo. Sirve para amortiguar sonidos de 80db.